La enfermedad de Parkinson es la enfermedad neurodegenerativa más común en nuestro entorno. El tratamiento médico es muy eficaz en los primeros estadios, lo que permite a muchos pacientes continuar con su vida sin notar los efectos de la enfermedad. Empezar el tratamiento fisioterápico desde el primer momento le permitirá alargar los efectos positivos de la medicación. En fases más avanzadas el tratamiento fisioterápico será fundamental para aprender a contrarrestar los síntomas y mantener el nivel de actividad física y de autonomía. En Neurofisio somos especialistas en enfermedad de Parkinson, colaboramos con la formación de profesionales de la Federación española de enfermos de Parkinson y hemos formado parte del grupo de revisores de la Guía Europea de Fisioterapia en la enfermedad de Parkinson. Otras enfermedades neurodegenerativas menos frecuentes como la Parálisis Supranuclear Progresiva, la Esclerosis Lateral Amiotrofica, la esclerosis multiple, la atrofia medular espinal o la demencia de los cuerpos de Lewy, entre otras, también pueden ser tratadas en Neurofisio.

ENFERMEDADES NEURODEGENRATIVAS

 

¿Se puede detener la progresión de las enfermedades neurodegenerativas?

 

Por desgracia existen pocas evidencias que aseguren la eficacia de cualquier tratamiento sobre la evolución de las enfermedades neurodegenerativas. Desconfíe de las soluciones milagrosas que prometen una cura para estas enfermedades. Los tratamientos médicos actuales para la esclerosis múltiple están propiciando la reducción del número de brotes en muchos casos dando lugar a periodos de recuperación más largos, permitiendo a los pacientes una recuperación funcional más completa. Pero para la mayoría de las enfermedades neurodegenerativas no existe una evidencia clara de ningún tratamiento eficaz que detenga su evolución. Sí existen tratamientos que permiten controlar o contrarrestar los síntomas. El ejercicio aérobico, correctamente programado, ha demostrado un efecto neuroprotector superior a muchos medicamentos, que es muy interesante para los pacientes con enfermedades neurodegenerativas.

 

¿Cuál es el papel de la fisioterapia en las enfermedades neurodegenerativas?

 

Es difícil generalizar en este grupo de enfermedades tan heterogéneo, dependerá del tipo de enfermedad, de la progresión que tenga, y de las características individuales, pero podemos hablar de forma genérica de:

Fases iniciales: cuando tenemos los primeros síntomas es el momento de generar un almacén de capacidad física y cognitiva, esto nos permitirá que las pérdidas se realicen sobre una condición física y cognitiva mejorada teniendo menor repercusión funcional.

Fases intermedias: Cuando los síntomas generan dificultades importantes de movimiento. Necesitamos suplir el déficit de movimiento para evitar la pérdida brusca de capacidades. Sera necesario introducir cuidados preventivos que pueden resultar vitales en fases avanzadas como son la fisioterapia respiratoria, la prevención de atragantamientos, la prevención de caídas,…

Fases avanzadas: Cuando los síntomas impiden el movimiento autónomo, es necesario prevenir y evitar complicaciones añadidas a la falta de movilidad como son las retracciones musculares y articulares, las ulceras de presión, las infecciones respiratorias de repetición. El tratamiento de fisioterapia aportara calidad de vida para el paciente y sus cuidadores.

Algunas enfermedades son de evolución rápida y podemos pasar de los primeros síntomas a una fase avanzada en cuestión de meses, otras enfermedades pueden mantenerse años sin apenas progresión. Una característica fundamental es que el tratamiento debe ser individual y personalizado.

 

¿Cuándo debo acudir a Neurofisio si tengo una enfermedad neurodegenerativa?

 

El tratamiento debe instaurarse de forma precoz, llámenos en cuanto conozca su diagnóstico, al principio no necesitará muchas sesiones, bastara un control y guía de las actividades que el paciente puede realizar de forma independiente. No espere a que los síntomas dificulten su actividad para buscar apoyo, porque habremos desaprovechado un tiempo precioso para prevenir problemas posteriores. Cuanto antes empiece su tratamiento mejor será su control sobre los síntomas y menor su repercusión funcional.

LA ENFERMEDA DE PARKINSON

 

¿Que es la enfermedad de Parkinson?

 

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa. Hoy en día no existe ningún tratamiento que haya demostrado capacidad para realizar un cambio en la progresión de la enfermedad. Existen diferente subtipos de la enfermedad de Parkinson y todos los pacientes con Parkinson son diferentes, pero en todas ellas ocurre una degeneración progresiva de parte del encéfalo (llamada Sustancia Negra) que produce un neurotransmisor especifico “la Dopamina” La parte del sistema nervioso afectado se encarga, entre otras cosas, de regular los movimiento automáticos, es decir los movimientos que realizamos de forma inconsciente acompañando al movimiento voluntario, y que son imprescindibles para poder realizarlo. Por ejemplo el mantenimiento de la postura, la alternancia de músculos activos y músculos que deben relajarse. Es importante saber que la persona con Parkinson no experimenta una parálisis o una pérdida de fuerza como síntoma directo de la enfermedad. El paciente puede y debe realizar un tratamiento fisioterápico que le ayude a mantener la capacidad física y la fuerza, esto le que le ayudará suplir algunas alteraciones provocadas por la enfermedad, como la inestabilidad.

No existe una respuesta clara sobre cuál es el origen de la enfermedad, si bien a hay una predisposición familiar, no se sabe con certeza que hace que unas personas desencadene la enfermedad y otras no.. Según las variantes esta pérdida es más lenta o más rápida y puede empezar a edades jóvenes o tardías.

  1. Temblor: El temblor puede ser un síntoma precoz en la enfermedad de Parkinson, pero puede no estar presente en algunas variantes. Se caracteriza por ser un temblor distal (de la punta de los dedos) y de reposo (cuando nos movemos desaparece). En algunas variantes es el síntoma principal.
  2. Bradicinesia: Es la lentitud y en ocasiones omisión de determinados movimientos. Generalmente ocurre con movimientos automáticos, que realizamos sin pensar, como la marcha. El paciente camina arrastrando los pies y/o dando pasitos cortos. Pero luego es capaz de hacer movimientos aislados fuertes y de gran amplitud, como subir escaleras. Esto a veces genera la falsa creencia del cuidador de que el paciente “no levanta los pies porque no quiere”.
  3. Rigidez: Una de las funciones con déficit de control en ausencia de dopamina es la coordinación entre los musculos que realizan un movimiento y los que deben relajarse para permitirlo. Si ambos se contraen a la vez el resultado es la rigidez.

Existen otros síntomas motores pero también hay síntomas no motores (no relaccionados con el movimiento) que podemos encontrar asociados a al enfermedad de Parkinson.

 

Ademas cuando las dosis de medicación empiezan a ser altas pueden aparecer síntomas secundarios a la toma de medicación, ver apartado de medicación.

No existe una respuesta clara a esta pregunta, si bien a hay una predosposicion familiar, no se sabe con certeza que hace que unas personas desencadene la enfermedad y otras no.. Según las variantes esta perdida es mas lenta o mas rápida y puede empezar a edades jóvenes o tardías.

SUBTIPO CARACTERISTICAS
Enfermedad de inicio temprano (<55) Inicio tardío de caídas (15 años) Inicio tardío de deterioro cognitivo
Inicio precoz de congelamiento (10 años vs 15 años)
Inicio precoz de discinesias y periodos-off
Mayor tiempo hasta fase 3
Alto riesgo de ansiedad
Temblor dominante (variante temblorosa) Menor respuesta a levodopa
Avance más lento de la enfermedad*
Menor riesgo de depresión y alteraciones del estado de animo
Mayor tiempo y menor riesgo en aparición de demencia*
Mayor tiempo hasta Y-H 3*
*comparado con subtipo PIGD
Alteraciones posturales y de la marcha (PIGD- Postural Imbalance and Gait Disorder) Predomininio de alteraciones posturales y de la marcha Avance mas rápido que variante temblorosa
Alta prevalencia de alteraciones cognitivas.
Alta prevalencia y mayor gravedad de depresion
Evolución Rápida sin demencia Edad avanzada de comienzo
Rápida instauración de depresión
Rápida instauración de síntomas axiales
70% casos inicia con temblor
En muchos casos DX post morten.
  1. Estreñimiento: no relacionado con la dieta ni los cambios de actividad física, es un síntoma muy frecuente en nuestra sociedad y puede ser manifestación de muchas condiciones biológicas, también es un síntoma frecuente de inicio temprano en la enfermedad de Parkinson.
  2. Dolor: Dolor articular o muscular no relacionado con el movimiento, fluctuante, no inflamatorio, de características neuropaticas
  3. Depresión y Alteraciones cognitivas: En algunas variantes de Parkinson las funciones superiores pueden sufrir un deterioro precoz.

 

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Parkinson?

 

La ausencia de dopamina produce sintomas motores (relacionados con el movimiento) pero también produce sintomas no motores (no relaccionados con el movimiento). En muchas ocasiones los sintomas no motores son tan discapacitantes o mas que los sintomas motores.

SINTOMAS NO MOTORES:

  1. Temblor: El temblor puede ser un síntoma precoz en la enfermedad de Parkinson, pero puede no estar presente en algunas variantes. Se caracteriza por ser un temblor distal (de la punta de los dedos) y de reposo (cuando nos movemos desaparece). En algunas variantes es el síntoma principal.
  2. Bradicinesia: Es la lentitud y en ocasiones omisión de determinados movimientos. Generalmente ocurre con movimientos automáticos, que realizamos sin pensar, como la marcha. El paciente camina arrastrando los pies y/o dando pasitos cortos. Pero luego es capaz de hacer movimientos aislados fuertes y de gran amplitud, como subir escaleras. Esto a veces genera la falsa creencia del cuidador de que el paciente “no levanta los pies porque no quiere”.
  3. Rigidez: Una de las funciones con déficit de control en ausencia de dopamina es la coordinación entre los músculos que realizan un movimiento y los que deben relajarse para permitirlo. Si ambos se contraen a la vez el resultado es la rigidez.

Existen otros síntomas motores pero también hay síntomas no motores (no relacionados con el movimiento) que podemos encontrar asociados a al enfermedad de Parkinson.

  1. Estreñimiento: no relacionado con la dieta ni los cambios de actividad física, es un síntoma muy frecuente en nuestra sociedad y puede ser manifestación de muchas condiciones biológicas, también es un síntoma frecuente de inicio temprano en la enfermedad de Parkinson.
  2. Dolor: Dolor articular o muscular no relacionado con el movimiento, fluctuante, no inflamatorio, de características neuropatías.
  3. Depresión y Alteraciones cognitivas: En algunas variantes de Parkinson las funciones superiores pueden sufrir un deterioro precoz.
  4. Alteraciones cognitivas: Un deterioro cognitivo precoz, quejas de memoria, dificultad para mantener la atención, pueden aparecer en algunas formas de Parkinson.

Además cuando el paciente toma dosis altas de medicación puede experimentar otros síntomas, ver en el apartado de medicación.

 

 

¿Qué hace la medicación en la Enfermedad de Parkinson?

 

El tratamiento médico, especialmente con “Levodopa”, es el “Gold Stándar” en el tratamiento de Parkinson. Esto quiere decir que es el tratamiento más efectivo en el manejo de la enfermedad. El efecto de la Levodopa, adecuadamente administrada; es reducir o anular completamente los síntomas de la enfermedad de Parkinson. Es fundamental saber que la medicación no interfiere en la evolución de la enfermedad, es decir, que la enfermedad sigue avanzando aunque no note los síntomas. La medicación empieza a presentar problemas para su correcta administración cuando las dosis necesarias para obtener el efecto deseado deben ser muy altas y provoca efectos indeseados por estimulación de áreas diferentes a las dianas de la intervención. Esto suele ocurrir entre los 8 y los 10 años desde el inicio de la enfermedad, los síntomas secundarios a las dosis altas de medicación pueden ser:

  • Las discinesias: son movimientos involuntarios rápidos, no rítmicos, que pueden aparecer en la cabeza o en las extremidades. Un nivel bajo de dicinesias pueden ser un mal necesario en algunos pacientes. Algunos pacientes, sobre todo si no han recibido tratamiento fisioterápico para su enfermedad, prefieren tener discinesias de alta intensidad para conseguir asi cierta capacidad de movimiento.
  • Los bloqueos o periodos de congelación: Al principio podemos encontrar estos periodos cuando la medicación deja de hacer efecto, poco tiempo antes de la próxima dosis, el paciente experimenta una súbita sensación de que no se puede mover, siendo incapaz de despegar los pies del suelo. Estos periodos son predecibles cuando ocurren al final de la dosis y se puede ajustar los horarios de medicación para que no ocurran durante periodos de sus actividades y no interfieran con la vida del paciente. El mayor problema de los bloqueos ocurre cuando las dosis de Levodopa son muy altas ya que los bloqueos no ocurrirán solamente la final de dosis, sino que ocurren anárquicamente en cualquier momento. El mayor problema de los bloqueos es que pueden producir caídas y una reducción considerable de la actividad física por miedo.
  • La distonia: La distonia es una contracción muscular involuntaria, sostenida y variable, que se suele asociar a movimiento de torsión y con frecuencia a dolor. Podemos encontrar distonia por la mañana (al despertar) en el momento de menor concentración de dosis, pero también podemos encontrar distonias en el pico de dosis.

 

En el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, su neurólogo le puede recetar otros medicamentos que ayudaran a evitar los efectos no deseados y hacer más duradero el efecto de la dopamina.

 

¿Qué hace la Fisioterapia en la enfermedad de Parkinson?

 

La fisioterapia es una parte fundamental del tratamiento en la enfermedad de Parkinson, el objetivo principal del tratamiento de fisioterapia es la prevención del deterioro físico, el mantenimiento de las capacidades del paciente y el aprendizaje del manejo de los síntomas. No existe un tratamiento que pueda ser aplicado de forma universal a todos los pacientes con Parkinson, las variantes de cada subtipo y las variantes individuales hacen necesario que el tratamiento sea individualizado para cada paciente. La evidencia científica nos indica que el tratamiento fisioterápico es eficaz en el manejo de los síntomas, pero también nos indica que es necesario un tratamiento específico y diferenciado según los síntomas del paciente. Un tipo de tratamiento es útil para el control de un síntoma pero no servirá para otro. De esta manera existen estudios sobre la efectividad de cada tipo de tratamiento sobre los diferentes síntomas de la enfermedad y el fisioterapeuta debe ajustar el tratamiento según las necesidades de cada paciente en cada momento de la evolución de la enfermedad. Podemos distinguir cinco grandes áreas que requieren abordajes específicos:

CAPACIDAD FISICA: incluye aspectos como la fuerza y la adaptación al esfuerzo. El paciente con Parkinson experimenta dificultades para el movimiento y en consecuencia se mueve menos. Esto hace que pueda perder capacidades físicas y la evidencia demuestra que muchas veces es más discapacitante que la propia enfermedad.

EQUILIBRIO: Las alteraciones de la postura y la falta de movimientos automáticos hacen que el paciente con Parkinson pueda tener facilidad para sentirse inestable o perder el equilibrio. El Riesgo de caídas aumenta con la progresión de la enfermedad y muchas veces es causa de lesiones o fracturas que provocan una perdida funcional permanente. La prevención de caídas requiere una intervención multidisciplinar y la fisioterapia es un pilar fundamental del mismo.

 

TRASFERENCIAS: Los cambios de postura suponen un movimiento completo de todo el cuerpo, requieren fuerza, coordinación y multitud de movimientos automáticos, es por ello que el paciente con Parkinson puede experimentar una especial dificultad en los cambios de postura, especialmente en los momentos de menor efecto de la medicación.

 

LA MARCHA: La marcha es seguramente la combinación de movimientos automáticos más compleja que realiza el ser humano y por este motivo puede verse afectada con frecuencia en los pacientes con Parkinson. La corrección del paso requiere de estrategias de tratamiento específicas e individuales.

LA HABILIDAD MANUAL Y LA EXPRESION FACIAL: Son consecuencia de los síntomas de la enfermedad, no hay tratamientos físicos que hayan demostrado una mejora clara de los síntomas. El tratamiento físico previene la perdida de movilidad, el establecimiento de rigidez y la pérdida de fuerza.

 

OTROS SINTOMAS: Otros síntomas como el síndrome restrictivo respiratorio, las dificultades para la deglución, el dolor o el estreñimiento pueden presentar una buena respuesta al tratamiento fisioterápico.

¿Cuándo acudir al Fisioterapeuta si tengo enfermedad de Párkinson?

 

En el mismo momento del diagnóstico. Al principio de la enfermedad UD podrá controlar los síntomas con la medicación, pero es un error vivir de espaldas a la enfermedad, en este momento no necesitara sesiones frecuentes pero es necesaria una supervisión de su actividad y capacidad física, es necesaria una planificación de actividad aeróbica y de fortalecimiento, esto nos ahorrará elevar precozmente las dosis de medicación y permitirá que el tratamiento médico sea más eficaz durante más tiempo. Con el avance de la enfermedad la medicación no será eficaz en todos los momentos del día, entonces las sesiones de fisioterapia requerirán más frecuencia, probablemente pueda realizarlas en grupo en este momento y solo necesite algunas sesiones individuales aisladas. Cuando las dosis de medicación son muy altas los síntomas se vuelven impredecibles, todo lo que haya trabajado hasta ese momento funcionara como un almacén de recursos y capacidad física que podremos ir utilizando, en este momento las sesiones individuales con una frecuencia mínima de tres sesiones semanales pueden ser la mejor solución.