El Daño cerebral es una de las principales causas de discapacidad y es la causa principal de años de años de vida con discapacidad según la OMS. Realizar un tratamiento fisioterapico adecuado y bien estructurado, desde el inicio de la lesión, es fundamental para reducir la discapacidad resultante, aumentar la autonomía y la calidad de vida en el futuro. El pronóstico de recuperación varía según el tipo de lesión, la extensión y la localización de la misma. Los métodos de tratamiento neurológicos (Bobath, Perfetti, FNP…) constityen una base de conocimiento fundamental en el abordaje del paciente neurológico. La evidencia científica nos demuestra que es necesario incorporar además otro tipo de abordajes que inciden en los procesos de aprendizaje y fijación de los esquemas de movimiento.

 

¿Cómo se puede producir un daño cerebral?

El ICTUS es la causa mas frecuente de daño cerebral , no obstante los daños cerebrales por traumatismos craneoencefálicos y las lesiones quirúrgicas por la extirpación de tumores de Sistema Nervioso Central son lesiones de importante frecuencia.

TRAUMATISMOS CRANEOENCEFÁLICOS:

Los traumatismos craneoencefálicos son mas frecuentes en adultos jóvenes y son consecuencia de impactos a gran velocidad. Los accidentes de trafico y las caídas desde alturas son las causas mas frecuentes. El impacto provoca el golpeo del cerebro contra las paredes del cráneo. El impacto provoca una contusion cerebral que provoca un edema cerebral secundario, es frecuente la asociación a hemorragia subaracnoidea. Las lesiones residuales dependerán de la fuerza del impacto y el tiempo hasta la llegada de la atención médica. Las lesiones suelen afectar de forma general al Sistema Nervioso Central provocando un enlentecimiento en todos los procesos asociado a a trastornos del movimiento.

TUMORES:

Los tumores primarios del SNC reciben el nombre en función de la célula en la que se originan. La glía es el tejido de soporte del sistema nervioso central y los tumores primarios más frecuentes son los Gliomas

  • Gliomas: se originan a partir de las células de soporte del tejido nervioso, denominadas células gliales. Más de la mitad de los tumores del SNC son gliomas. Se clasifican en función de la velocidad de división y del aspecto que poseen las células cuando se observan al microscopio. Los gliomas se dividen en 4 grados:
    • Grado 1 y 2: también denominados gliomas de bajo grado. Están constituidos por células que se dividen lentamente y suelen ser poco agresivos.
    • Grado 3 y 4: o gliomas de alto grado. En ambos casos sus células se dividen más rápidamente y son de mayor malignidad que los gliomas grado 1 y 2

El tratamiento y el pronóstico dependen fundamentalmente del grado del tumor.

Los adelantos tecnológicos y conceptuales de la neurocirugía son continuos y han permitido diseñar formas más seguras y efectivas de tratamiento.

Tumores antes considerados inaccesibles, como los situados en regiones profundas pueden abordarse con seguridad con ayuda de un microscopio quirúrgico, microinstrumentación y microcirugía. Son pocos los tumores intracraneales que escapan al acceso quirúrgico directo logrado por la actual tecnología neuroquirúrgica, con láser, aspiradores ultrasónicos, ecografía intraoperatoria, procedimientos de cirugía estereotáxica y neuronavegación.

Las secuelas que eso puede condicionar va a estar muy relacionadas con la zona a extirpar o a radiar. Con la característica que se tratara de un daño cerebral focalizado y el equipo quirúrgico se exforzara en que suponga la menor perdida de la capacidad funcional. El tratameinto fisioterápico debe empezar lo mas tempranamente posible tras la cirugía.

Los efectos secundarios de la radioterapia podrían no aparecer hasta dos semanas después del inicio del tratamiento. A muchas personas se les cae el cabello, pero la cantidad varía de persona a persona y el cabello normalmente vuelve a crecer después de terminar la terapia.
El segundo efecto secundario más común es la irritación de la piel, con sequedad, enrojecimiento, picazón o sensibilidad en la piel de las orejas y el cuero cabelludo. Es importante que no trate de curarse estos efectos secundarios por sí mismo, sino que procure atención médica apenas aparezcan. La fatiga es otro posible efecto secundario de la radioterapia, y la mejor forma de tratarla es descansar suficiente, comer saludablemente y contar con el apoyo de sus amigos y familiares. Los niveles normales de energía vuelven unas seis semanas después de terminar el tratamiento.
Entre las personas que reciben radioterapia del cerebro, también es común el edema o hinchazón cerebral, que puede provocar un aumento temporal de los síntomas. Si tiene dolor de cabeza o una sensación de presión, notifícale tus síntomas al oncólogo. Tal vez te receten medicamentos para reducir el edema cerebral, las convulsiones, o el dolor.
Puede haber efectos secundarios más graves cuando se da quimioterapia y radioterapia al mismo tiempo; tu médico te puede recomendar cómo aliviar estos molestos síntomas.

ICTUS:

También conocido como accidente cerebrovascular es la primera causa de daño cerebral por frecuencia. El riesgo de padecer un ICTUS aumenta con la edad. Los ICTUS pueden producirse por diversas causas, muchas de ellas prevenibles, otras no.

  • Factores de Riesgo: son las situaciones prevenibles que aumentan el riesgo de padecer un ICTUS Todas ellas multiplican su riesgo si se asocian al SEDENTARISMO.
    • Hipertensión arterial
    • Hipercolesterolemia
    • Diabetes
    • Obesidad
    • Tabaquismo
  • Marcadores de Riesgo: son situaciones no modificables que también aumentan el riesgo de padecer un ICTUS, una vez más su riesgo se multiplica cuando se asocian al SEDENTARISMO.
    • EDAD > 70 años
    • Alteraciones cardiacas
    • Alteraciones de la coagulación
    • Malformaciones vasculares
    • Antecedentes familiares
  • LA PREVENCION EN EL ICTUS: Se basa exclusivamente en el control de los factores de riesgo y la intervención debe realizarse en tres pilares fundamentales. Si usted presenta uno o varios factores o marcadores de riesgo puede ponerse en contacto con nosotros y le ayudaremos a elaborar un plan de prevención eficaz.
    • TOMA DE LA MEDICACION PRESCRITA POR SU MEDICO.
    • DIETA
    • ACTIVIDAD FISICA
  • TIPOS DE ICTUS: Las consecuencias de un ictus van a depender de varios factores entre los que se encuentra el estado previo del sistema nervioso, el tamaño de la lesión, la localización de la lesión y el tipo de lesión producida.
  • ICTUS HEMORRAGICO: es cuando se produce un sangrado en la cavidad intracraneal, puede ocurrir entre el cerebro y el cráneo. (hemorragia subaracnoidea) o puede ocurrir en el interior del cerebro (hemorragia intraparenquimatosa). De modo general los ictus hemorrágicos presentan un cuadro agudo grave con síntomas importantes, pérdida de consciencia, vómitos o incluso convulsiones. Si el sangrado no se detiene puede provocar la muerte y puede hacer que el paciente esté en coma durante varios días. Las hemorragias subaracnoideas producen un efecto de comprensión cerebral, que una vez eliminado el hematoma el pronóstico es más favorable que en las hemorragias intraparenquimatosas.
  • ICTUS ISQUEMICO: Consiste el obstrucción de una arteria cerebral, según el calibre de la arteria lesionada el tamaño del área cerebral lesionada será mayor o menor, asi como las consecuencias de la lesión. Dentro de los ictus isquémicos los mas frecuentes son:
    • AIT: Accidente Isquemico Transitorio. Se produce en un vaso de muy pequeño tamaño, la duración de los síntomas suele ser de minutos u horas, en forma de perdida temporal de la memoria, dificultad para hablar, perdida de fuerza de un hemicuerpo. Es una situación en la que el paciente se recupera al 100% de los síntomas, pero es un síntoma inequívoco de un mal estado de la circulación cerebral y es necesario tomar medidas precisas de prevención ya que el riesgo de padecer un infarto mayor es muy alto.
    • Ictus aterotrombotico. Es un ictus producido por el cierre progresivo de un vaso por causa de la arterioesclerosis. Puede afectar a grandes arterias y provocar un infartocerebral masivo o puede afectar a pequeñas arterias y producir un daño focal (infartos lacunares). La hipertensión arterial, la diabetes y la hipercolesterolemia son los factores de riesgo más frecuentes asociados a la arterioesclerosis y la actividad física dosificada correctamente forma parte esencial de un programa de prevención.
    • Ictus Cardioembolico: Se produce cuando existe una alteración del flujo de la sangre en el corazón o un problema primario que aumenta la coagulabilidad de la sangre. Se produce un coágulo en la sangre que se encuentra en el corazón, que al ser difundida por las arterias tapona una de ellas generalmente de tamaño medio o pequeño.
  • LOCALIZACION DE LOS ICTUS
  • Infarto total de la circulación anterior o TACI (total anterior circulation infarction). Cuando el déficit neurológico cumple los tres criterios siguientes:
    • Disfunción cerebral superior o cortical (afasia, discalculia o alteraciones visuespaciales).
    • Déficit motor y/o sensitivo en al menos dos de las tres áreas siguientes: cara, extremidades superiores e inferiores
    • Hemianopsia homónima
  • Infarto parcial de la circulación anterior o PACI (partial anterior circulation infarction). Cuando se cumple alguno de los criterios siguientes:
    • Disfunción cerebral superior o cortical (pafasia, discalculia o alteraciones visuespaciales)
    • Dos de los tres criterios de TACI 3.
    • Déficit motor y/o sensitivo más restringido que el clasificado como LACI (déficit limitado a una sola extremidad)
  • Infarto lacunar o LACI (lacunar infarction). Cuando no existe disfunción cerebral superior ni hemianopsia y se cumple uno de los siguientes criterios:
    • Síndrome motor puro que afecta al menos dos de las tres partes del cuerpo (cara, extremidades superiores e inferiores)
    • Síndrome sensitivo puro que afecta a dos de las tres partes del cuerpo (cara, extremidades superiores e inferiores)
    • Síndrome sensitivo motor puro que afecta al menos dos de las tres partes del cuerpo (cara, extremidades superiores e inferiores)
    • Hemiparesia-ataxia ipsilateral
    • Disartria-mano torpe
    • Movimientos anormales focales y agudos
  • Infarto en la circulación posterior o POCI (posterior circulation infarction). Cuando se cumple alguno de los criterios siguientes:
    • Afectación ipsilateral de pares craneales con déficit motor y/o sensitivo contralateral
    • Déficit motor y/o sensitivo bilateral
    • Enfermedad oculomotora
    • Disfunción cerebelosa sin déficit de vías largas ipsilaterales (hemiparesia-ataxia)
    • Hemianopsia homónima aislada

¿Cuándo debe comenzar el tratamiento tras el daño cerebral?

Cuanto antes mejor. El abordaje precoz ha demostrado una reducción significativa de las complicaciones posteriores. Ahora bien debemos diferenciar claramente que se debe hacer y que no se debe hacer en cada fase de la evolución. El tratamiento debe ser individual y estar centrado en las necesidades específicas de cada paciente, para ello es necesaria una valoración exhaustiva de los déficits funcionales y de las capacidades del paciente, de su estado general y de su contexto socio-familiar. Con toda la información recopilada se debe plantear un programa de tratamiento que debe ser consensuado con el paciente y su entorno familiar.

El paciente con daño cerebral en cualquier fase se beneficiara del tratamiento prestado en Neurofisio.

¿En qué consiste el proceso de recuperación y tratamiento?

Puede verlo de forma más gráfica en la presentación realizada por Rafael Rodriguez para la Asociacion Riojana de Daño Cerebral ARDACEA.

 
Depende la fase en la que se encuentra el paciente y podemos distinguir tres momentos fundamentales:

 

 

    1. Fase subaguda temprana
      1. Situación: El cerebro dañado se protege para evitar daños mayores, zonas del sistema nervioso que no están lesionadas, no funcionan para evitar un aumento mayor del daño. La duración de esta fase dependerá de la amplitud del daño
      2. Tratamiento: Muy importante empezar cuanto antes. Tratamiento postural (no solo cambios posturales), prevención del dolor y la lesión del hombro, movilización temprana.
    2. Fase subaguda tardia:
      1. Situación: El cerebro intenta reorganizarse para sustituir las pérdidas sufridas. Las zonas sanas que estaban desactivadas se ponen en funcionamiento desenmascaramiento). Comienzan procesos fisiológicos de crecimiento axonal. El cerebro está aprendiendo como debe moverse el paciente.
      2. Tratamiento: Es el momento de que el paciente aprenda a utilizar correctamente su hemicuerpo paralizado. NO ES EL MOMENTO DE COMPENSAR CON EL LADO SANO para la mayoría de los pacientes, o enseñaremos al cerebro a NO utilizar el lado paralizado (incapacidad aprendida). Esta fase puede durar entre seis meses y un año y en nuestra experiencia muchos pacientes han conseguido nuevos movimientos después de este periodo.
    3. Fase de estado o fase crónica

       

      1. Situación: El cerebro ya ha realizado una organización para la mayor parte de las actividades del paciente. El paciente puede realizar determinados movimientos pero otros no, su actividad física esta reducida. El momento de pasar a esta fase depende mucho de la lesión y de la capacidad del paciente en continuar realizando nuevos aprendizajes, no es solo una cuestión de tiempo.
      2. Tratamiento: Es el momento de entrenar los movimientos aprendidos para conseguir una mayor destreza, automatización, fuerza, resistencia. Es el momento de entrenar las compensaciones para los movimientos que no se ha podido recuperar, el entrenamiento de tareas específicas, el entrenamiento de la fuerza y potencia muscular. Es necesario compensar las faltas de movilidad para evitar retracciones musculares y comprobar que las actividades del paciente no desencadenan excesiva espasticidad. Es necesario mantener un nivel de actividad física adecuado para prevenir futuros problemas como la repetición de un ICTUS, la aparición de un deterioro cognitivo precoz o la perdida rápida de capacidades.

¿Cuánto tiempo debe durar el tratamiento?

Durante los primeros años tras un daño cerebral se debe seguir un tratamiento de alta intensidad, en los años posteriores la discapacidad asociada a un daño cerebral es una situación de salud crónica y el paciente necesita una supervisión periódica de su estado de actividad. Dependiendo de la autonomía del paciente, de su capacidad de involucrarse en el mantenimiento de su adecuado estado de salud, etc… se pueden establecer periodos de tratamiento y periodos de mantenimiento de forma autónoma por el paciente. El tratamiento tras un ICTUS debe ser crónico, si lleva tiempo sin recibir tratamiento llámenos.